A toda persona en búsqueda de una oportunidad laboral le llega el apreciado momento de la entrevista. Sentir todo tipo nervios en una entrevista de trabajo es totalmente normal ¡pero que eso no te paralice! Causar una buena impresión es cuestión de carisma y al dominar el carisma ¡el empleo es tuyo!

Muchos son quienes dicen que los mareos, las ganas de vomitar, y las “maripositas” en el estómago están siempre presentes, aunque estamos seguros que no se tratan de las mismas mariposas de cuando sientes amor, estas más bien se tratan de una mariposa mutante con aguijones ¿o no?

Aunque parezca horrible, dominar la entrevista y salir con éxito de ella es cuestión de unos pocos pasos.

A menos que quieras salir corriendo, si es así ¡Corre!

10 Tips para relajarte antes de la entrevista

  1. Infórmate lo más que puedas sobre la empresa. No hay nada peor que no conocer el área al que optarás por un empleo.

 

  1. Ponte de pie frente al espejo y repasa tus aptitudes. Escribe en un papel la formación profesional y experiencias que tengas, repítelas unas 2 veces. ¡Cuidado con lo que dices! A nadie le importará que hables de tu experiencia como modelo, si te están buscando para ser secretario; mantén la coherencia.

 

  1. Guarda en tu maletín el curriculum primero que tu móvil. Llegar a donde está tu futuro empleador sin el CV, sería una gran vergüenza.

 

  1. Prepara argumentos para que cuando toquen tus puntos débiles puedas defenderlos. ¡Eres poderoso(a), no podrán contigo!

 

  1. Prepárate psicológicamente para todas las posibles preguntas.

 

  1. Si te llega la notificación de la entrevista de trabajo, no olvides confirmar tu asistencia. ¡Vamos! deja las redes sociales por un momento y recuerda confirmar, no te tomara ni dos minutos hacerlo.

 

  1. Arma varios Outfit y comprueba con cual te sientes mejor y te ves mejor. Recuerda que debes evitar por completo parecerte a Lady Gaga con su vestido de carne. Tal vez estos atuendos sean ideales si buscas que te contraten en una carnicería.

 

  1. Debes ir muy perfumado, afeitado, y muy bien peinado/a. Si vas a una entrevista, parecer “el náufrago” de la película, no es lo ideal.

 

  1. No creas que por ser una entrevista del que pudiera ser tu futuro empleo debes llevar a toda tu familia, amigos y vecinos, debes ir SOLO/A. ¡Vamos! No es un Kínder Garden, es hora de ser adultos.

 

  1. Sé súper puntual, ¡POR FAVOR 5 MINUTOS ANTES!

 

Toma en cuenta los primeros consejos y todo irá bien ¡Actúa normal!

14 Tips para cuando estés en la entrevista

La mayoría de los empresarios al momento en el que entras por la puerta grande, sacan gran parte de sus preguntas de la entrevista. El lenguaje gestual es indispensable, desde el momento que estrechan tu mano, puedes estar seguro que ya saben gran parte de cómo eres personalmente.

Es por ello que debes dejar el nerviosismo antes de entrar al lugar de la entrevista. O por lo menos ¡no te delates! Evita cruzar los brazos, los dedos, o las manos, siéntete cómodo, sin abusar.

  1. Se muy educado/a al momento de saludar al entrevistador. Ejemplo: Buenos Días Sr. López

Al momento de sentarte hazlo derecho/a, no al borde de la silla porque representa inseguridad y tampoco te eches en la silla como si estuvieras en uno de los sillones de tu casa, es considerado como una gran falta de respeto y créeme que no te harán ni la primera pregunta.

  1. Ni se te ocurra ser el/la primero/a en extender la mano, debes esperar si el entrevistador lo hace para tu responder a ese saludo.

Al momento de estrechar las manos como parte del saludo, sonríe y mira al entrevistador a los ojos siempre, jamás agaches la mirada es señal de nerviosismo e inseguridad.

  1. No te vayas a sentar antes que te lo digan, debes esperar, y tranquila/o que el entrevistador si lo hará, ni modo que te quedes de pie todo el rato de la entrevista.
  2. Podrás tutear al entrevistador solo si el mismo te lo indica. No llegues haciéndole una canción de rap, ¡se educado! El “usted” no falla.

 

  1. Mantente simpático/a y carismático. Al decir esto, no se refiere a que debes hacerle mil chistes como en un programa de “Stand Up Comedy” mantente muy atento a todo lo que el empleador diga y pregunte.

 

  1. Evita por completo ponerte nervioso y si lo estas pues evita demostrarlo, no hagas gestos como morderte las uñas (Además, no sabes la cantidad de gérmenes que contienen, es asqueroso) y golpear la mesa con el bolígrafo o agitar el asiento ¡No, ni lo pienses!

 

  1. PROHIBIDO:
  • Fumar
  • Interrumpir
  • Poner los codos encima de la mesa
  • No cruces los brazos
  • ¡No respires!  Es broma, pero evita hacer cosas tan vergonzosas como las anteriores.

 

  1. Mantén siempre tu mirada en el entrevistador, eso sí, tampoco de una manera intimidante porque puedes parecer un psicópata ¡A menos que ya no quieras el empleo!

 

  1. Deja que sea el entrevistador quien tome la iniciativa de la entrevista.

 

  1. No hables demás y menos tampoco, solo habla lo justo y conveniente.

 

  1. Mantén un lenguaje educado y culto. No te pongas a hablar como hablan en los videojuegos que frecuentemente usas, el lenguaje coloquial déjalo en tu sofá.

 

  1. No te aproximes mucho al entrevistador, respeta su espacio o pensara que de un momento a otro ¡le darás un beso! Aunque este bonito(a) mantén la ética.

 

  1. Se cortes y agradecido. Si te ofrecen algún tipo de bebida o aperitivo, eso sí puedes tomarlo, pero ¡nada de aceptar bebidas alcohólicas! aguanta las ganas para luego que salgas de la entrevista y “celebres” tu nuevo puesto.

 

  1. Cuando concluya la entrevista expresa todo tu agradecimiento por el tiempo brindado.

Exprésate con claridad y corrección

No suele ser fácil. En momentos puede que incluso puedas arreglar una primera impresión negativa. Es importante que recuerdes lo que estás haciendo: dándole al empleador la capacidad de conocer por qué eres perfecto para el puesto de trabajo. Saber expresarte, es sumamente necesario.

Recuerda que también expresarse no es solo saber hablar de una forma adecuada, con el tono seguro, claro y con confianza, sino también utilizar un lenguaje correcto al momento de cualquier ocasión.

No es necesario que seas culto y refinado, basta con que solo seas correcto/a. Con el mismo vocabulario que le hablas a tus padres no le hablas a tus amigos ¿cierto?, bueno eso tampoco debes hacerlos con tus jefes.

Las palabras que sean coloquiales e informales, déjalas para cuando ya tengas más tiempo en la empresa y ya conozcas hasta donde  sea el  límite que puedas llegar con tus compañeros o superiores en el trabajo.

De igual forma, ¡tranquilo! que con el pasar del tiempo se creara un ambiente donde se dará la confianza para que puedas ser tú con tus compañeros de trabajo y si eres buen trabajador/a tus jefes te darán la confianza también. Todo está en tu desempeño dentro de la empresa.

Se muy preciso/a, no te extiendas a dar información que no se te haya preguntado, responde siempre concretamente, eso dará muy buena impresión de ti. Ahora el caso de las preguntas que sean abiertas o sobre tu vida personal que debas contar alguna anécdota o historia, si puedes expresarte y dar la respuesta de manera abierta.

Por último, demuestra que eres muy amable, trata de siempre mostrar una pequeña sonrisa, eso demostrara al entrevistador que puedes integrarte de una forma fácil al ambiente de la empresa, y que de igual manera los demás integrantes podrán congeniar contigo fácilmente.

Controla tus gestos y sé tú mismo

Hay una gran cantidad de empresas que usan los servicios ejecutivos o psicológicos con un entrenamiento para la lectura del lenguaje corporal al momento de una segunda entrevista que te ofrezca la empresa.

Ten por seguro que cualquier cosa que hagas delante de alguna de estas personas especializadas, será analizado con el mayor detenimiento. Todo desde la postura donde mantienes tu mirada y movimiento de las manos, para ellos ¡todo! tendrá un significado.

Es muy normal y entendible tener los nervios de punta antes de una entrevista de trabajo, pero debes pensar y tener claro que no te harán ningún tipo de pregunta que no sepas, algo tan simple como tu edad y tus nivel de estudios, formación profesional, algunas preguntas sobre tu vida personal y quizá alguna pregunta sobre el trabajo por el cual estas optando.

Tampoco se te ocurra exagerar la confianza que tienes en ti, debes sentarte derecho, con la espalda completamente recta, que se vea una postura fina, pero dar la impresión de que estas relajado/a.

Jamás debes aparentar algo que no eres, no debes decir o compórtate como alguien que no eres. Como dice el dicho “No tiene la culpa el tonto, sino quien lo hace gerente” mostrarte como NO eres solo para agradar al jefe el primer día, es como decirle a tu pareja que no eres tan bonito como te ves, que solo te operaste la cara. ¡Que traición!

Se sinceró lo más que puedas para que nunca quedes como un mentiroso/a y tampoco como una persona irrespetuosa.

Además, mantener una pequeña sonrisa en tu rostro te ayudara siempre y mucho. Es cierto, puedes decir que no te contrataran por ser simpático, pero esa “pequeña sonrisa” puede hacer una gran diferencia y de gran ayuda en la puntuación de tu entrevista.

No tienes por qué estar serio/a si el momento y el ambiente se da para que sonrisas y digas algo un poco gracioso. Puedes ser gracioso, eso sirve para cortar la tensión, aunque siempre suelen ser los entrevistadores quienes hagan ese tipo de comentarios ¡no te cohíbas del todo!

Consejos

Si te encuentras en algún estado depresivo fuerte, no asistas a una entrevista de trabajo y si lo haces debes tener claro que no será fácil, que puede arrojar una respuesta positiva o una negativa. De igual manera, la experiencia de una entrevista de trabajo te distraerá de cualquier preocupación que tengas, así que si te sientes bien puedes asistir sin problema, eso sí, ¡Solo si te sientes dispuesto y capaz!

La confianza en ti mismo, es la puerta a todo lo que necesitas ¡eres fuerte y el mejor! ¡Créetelo!

Conclusión

Una entrevista de trabajo es una gran oportunidad en tu vida, y debes saber que no todos corren con la oportunidad de recibir una porque son pocas las empresas que se toman el tiempo para ello.

Es por eso, que te debes preparar y no intelectualmente, sino personalmente. Hacer ejercicios para controlar tus nervios y saber que contiene tu curriculum ya que será vital en ese momento.

La  confianza en ti mismo ayudara mucho a en todo momento, pues darás a demostrar que si estas apto para el puesto -porque aunque no lo creas- hay cosas muy mínimas que juegan un papel fundamental en la decisión que tomara el entrevistador. La apariencia con la que te presentes es evaluada al igual que la puntualidad.

Si eres una persona tímida debes dejar eso a un lado al momento de entrar al lugar de la entrevista, ya que todas las preguntas de la entrevista no serán sobre tu curriculum profesional, sino también de tu vida privada.

Las respuestas que des en ese momento es evaluada y es porque se verá que tan buena/o eres integrándote tanto al momento, como al ambiente. Un trabajador que no cause ningún inconveniente al momento de adaptación es una de las cosas que más se buscan.

Demostrar siempre quien eres tú, y ser lo más transparente posible será de gran ayuda, porque eso lo transmites y si mientes eso se descubre fácilmente. Es por ello que la naturalidad es uno de los requisitos más importantes y necesarios en una entrevista de trabajo.

En fin, tienes que mostrar muchísimo respeto hacia tu entrevistador, mostrar siempre atención, confianza al expresarte, interés sobre las preguntas que se te harán, y pues obviamente al empleo por el cual estás haciendo la entrevista.

Y como dicen las abuelitas “Al que madruga, Dios le ayuda” pero a ti no te ayudará si sigues jugando Play y despertando a las 12 del mediodía. Mucho menos ocurrirá si solo leíste el final de todo el documento.

 ¡El trabajo es tuyo!

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