¿Qué es el Videomarketing?

El vídeo ha llegado para quedarse. Los números hablan por sí solos: más de 100 millones de internautas consumen material audiovisual a diario. ¡Ojo! Hemos dicho A DIARIO. Y eso no es todo: según las previsiones, en 2018 el vídeo online supondrá el 84% del tráfico de internet.

De acuerdo. Pero… ¿en qué consiste exactamente? Pues se trata de usar el vídeo como herramienta de comunicación, para conectar mejor con tus clientes potenciales y hacer llegar tu mensaje de una manera diferente, original y, por qué no, económica.

¿Qué beneficios tiene el formato de vídeo para mis clientes?

No queremos parecer demasiado optimistas, pero es que ¡son todo ventajas!

  • Es fácil de consumir. No requiere gran esfuerzo por parte del usuario: basta con darle al “play” y mirar.
  • Favorece la memorabilidad y el engagement. Un usuario recuerda mucho mejor una marca después de haber visto un vídeo de la misma.
  • Es más susceptible de ser compartido. Funciona especialmente bien el contenido de humor, el que emociona y el que cuenta una historia (el famoso storytelling).
  • Te ayuda a diferenciarte de tu competencia.
  • Genera confianza y humaniza la empresa, al tratarse de una comunicación más cercana, personal y directa.
  • Incrementa la duración de las visitas a tu web, ya que el vídeo normalmente logra captar la atención y despertar el interés.
  • Aumenta tu ratio de conversión (o dicho de otra manera: convierte tus visitas en clientes). Se ha comprobado que el vídeo influye en la decisión de compra, ya que aporta al usuario una información extra y le ayuda a entender mejor el funcionamiento del producto o servicio.
  • Contribuye al SEO. Un vídeo alojado en una plataforma como YouTube no es difícil de posicionar en las primeras páginas de resultados de Google. Aparte, tal y como acabamos de decir, es habitual que aumente el tiempo de permanencia en tu página, mientras dura la reproducción del vídeo. Y el hecho de que se comparta siempre va a atraer más tráfico.

 

¿Qué tipos de vídeos puedo hacer?

En realidad, las posibilidades son infinitas, pero a continuación te damos algunas ideas:

  • Presentación o bienvenida. Un vídeo corporativo en primera persona, en el que das la bienvenida a tu web y presentas tu empresa, con el fin de que los clientes conozcan cómo sois y cómo trabajáis.
  • Catálogo de productos y servicios. Muestra los productos/servicios que consideres más relevantes. ¿Te habías planteado contar con un influencer que hable de tu marca?
  • Publicitario. El anuncio de toda la vida con un objetivo claro: vender. Si es corto y divertido, mejor que mejor.
  • Testimonial. Nadie mejor que un cliente satisfecho para hablar de las ventajas de tu producto o servicio. Las opiniones de tus clientes más fieles tienen un valor incalculable. Pídeles que hablen de ti, tratando, eso sí, que no parezca muy forzado.
  • Tutoriales, consejos, formación. ¡Que levante la mano el que nunca haya visto un videotutorial en internet! Pues eso: que los vídeos explicativos funcionan. Te permiten enseñar cómo se utiliza un producto y dar buenos consejos para que se le pueda sacar más partido. Además, ayuda a que el profesional que se pone delante de la cámara se posicione como experto en el sector.
  • Entrevista. Deja que un empleado, un cliente u otra persona te entreviste y aprovecha para resaltar aquellos aspectos de tu negocio que desees. Aunque quizá prefieras ser tú el entrevistador…
  • Eventos. ¿Por qué no recordar la presencia de tu empresa en un evento interesante para el sector? Por ejemplo, puedes realizar un montaje muy chulo con fotos de los asistentes, frases que se dijeron… Intenta transmitir cómo fue el ambiente vivido y de resumir los principales temas tratados.
  • Live streaming. O lo que es lo mismo: retransmisión de vídeos en directo, que sigue pegando fuerte y creciendo como la espuma.

Necesito vídeos de calidad para llegar a un mayor número de personas…

¿Quién me ayuda?

Ya sabes la importancia que tienen los vídeos, pero a la hora de ponerte en marcha te empiezan a asaltar un montón de dudas relacionadas con la inversión, los objetivos a alcanzar y la correcta integración en tu actual estrategia de marketing digital.

Nuestra principal recomendación sería que te dejases aconsejar por expertos en marketing digital y en producción audiovisual.

Dinos lo que quieres. Podemos echarte una mano en alguna parte concreta… o encargarnos de todo el proceso.

 

Campañas de vídeo pensadas para triunfar:

Tu meta es nuestra meta. Queremos que los vídeos enganchen a tu audiencia y generen los resultados que esperas. Por eso, elaboramos un plan especialmente diseñado para ti, asesorándote en cada uno de los pasos:

1.- Análisis previo. Debemos tener claro a qué público te diriges e investigar lo que está haciendo tu competencia en el campo del videomarketing.

2.- Fijar objetivos. Lo ideal es que cada vídeo obedezca a un propósito concreto: informar de algo, convencer para que el usuario realice una acción, dar a conocer tu marca o producto… Trataremos de responder contigo a una serie de interrogantes, como por ejemplo: ¿qué quiero que sienta/haga la persona que ve mi vídeo?, ¿quiero que me conozca?, ¿que descubra la utilidad de mi producto?, ¿que se ría?, ¿que llore?, ¿que aprenda?…

3.- Planificar, como cuando creamos otro tipo de contenido. Este punto es muy importante, pues una pieza audiovisual requiere más creatividad, trabajo y dedicación que una entrada de blog o una publicación en redes sociales. Habrá que decidir el tipo de vídeo, la duración (si es corto, seguramente funcionará mejor) y el mensaje a transmitir. Antes de lanzarnos a grabar, redactaremos un guión y prepararemos todos los materiales que vayamos a necesitar en el momento de producción.

4.- Determinar la plataforma y canal de difusión. Aparte de YouTube, existen más opciones: Facebook, Instagram, Twitter, Vimeo, Periscope, DailyMotion, VEVO… Elegir una u otra dependerá (entre otras cosas) de dónde estén tus clientes, porque, al fin y al cabo, serán ellos quienes difundan y compartan tus vídeos.

5.- Medir y analizar resultados. Una vez el vídeo está listo y publicado, medir es una obligación, para ver si la estrategia está siendo la adecuada o si hace falta cambiar algo. ¿Qué podemos/debemos medir? Pues el número de reproducciones, el tiempo de visionado, los comentarios que dejan los usuarios, las interacciones en redes sociales y, por supuesto, si está generando ventas o no.

En resumen, videomarketing significa conectar con tu público hablando su mismo idioma y creando contenido que les interesa en el formato que les gusta.